Monday, November 20, 2006

Un regalo intangible...

Si, me regalaste algo, no sé qué fue exactamente, lo hiciste sin intención alguna, porque eres autentico y complicado.

Me encontré desubicada este fin de semana a causa de tu regalo, no me había percatado del síndrome que me acusas que padezco (de inmortalidad), de estar contenida. Sí, acepto el reto y agradezco la forma que tienes de decir a tu muy particular manera lo que piensas.

Las preguntas, tal vez me las hubiese planteado en 10 años, te considero ya como un amigo.

Si extraño, me gusta tú filosofía de no extrañar pero… sensei, aún no llego a ese punto.

Este regalo es el más raro de los que he recibido.